Hoy vamos a presentaros un nuevo caso real. La paciente acudió a consulta con un conjunto de alteraciones nasales tanto funcionales como estéticas. No se trataba simplemente de una nariz prominente o desproporcionada: presentaba una desviación caudal del tabique nasal, una giba mixta osteocartilaginosa muy marcada con un radix bajo, y una punta caída sin soporte adecuado por debilidad de los cartílagos. Además, su columela colgante empeoraba el desequilibrio visual del perfil.