La caída del cabello rara vez aparece de forma brusca. Suele empezar de manera silenciosa: más pelo en la ducha, menos volumen al peinarse, entradas que se marcan poco a poco. Es en ese punto —cuando todavía hay margen de recuperación— donde el PRP capilar (Plasma Rico en Plaquetas) se convierte en una de las herramientas más interesantes dentro de la medicina estética.